Un juez estadounidense demandó a los dueños de una tintorería por 54 millones de dólares por perder sus pantalones.
Roy Pearson alega que la tintorería Custom Cleaners perdió sus pantalones grises con rayas rojas a la vez que lo engañaron con un letrero que decía "satisfacción garantizada".
Pearson demandó a la tintorería dirigida por los inmigrantes coreanos Jin y Soo Chung y su hijo por 54 millones de dólares.
El demandante calculó la cifra de acuerdo a la ley de protección al consumidor del Distrito de Columbia.
El caso lleva ya dos años en tribunales.
